Observar con un zoom

 

Para observar nuestras realidades emocionales, necesitamos calibrar un juego de zoom permanente: Mirar el formato individual, luego el colectivo, luego otra vez el individual y así sucesivamente. De este modo podremos observar panoramas completos, tramas familiares complejas, momentos históricos, culturales, políticos o económicos que van armando un tejido de supuestos, ideologías y tendencias que se agrupan y operan dentro de un sistema en el que nos subimos todos. Luego no nos gustan algunos aspectos de ese sistema, pero no estamos dispuestos a abandonar los beneficios de esa manera de vivir la vida.

 

Ahora bien, los adultos podríamos ser cada vez más responsables respecto a aquello que generamos. Podríamos aceptar que no hay nada que nos acontezca que no nos pertenezca. Y que el libre albedrío, existe. Sólo que necesitamos llevar una vida más consciente para poder elegir. Caso contrario el destino elige por nosotros, colocándonos en la senda correcta a veces abruptamente.

 

A través de muchos años de trabajo y de la atención de hombres y mujeres -en la actualidad a cargo de mi Equipo de Profesionales- he ido desarrollando una metodología que considero eficaz y valiosa: la construcción de la biografía humana. En mi últimos libros: “El poder del discurso materno”, “Amor o dominación los estragos del patriarcado” y “la biografía humana”  he explicado cómo funciona, con qué obstáculos nos encontramos y sobre todo, la distancia que hay entre aquello que creemos de nosotros mismos, y esa “totalidad” que efectivamente somos. Mi intención es continuar ofreciendo a mis lectores más y más casos comunes y corrientes, ya que hay tantas maneras de abordar a las personas, como personas hay en el mundo. Pretendo también ofrecer recursos para comprender en forma global aquello que nos pasa, comprender las tramas completas -familiares y transgeneracionales- y aprender a mirarlas más ampliamente, sin prejuicios ni interpretaciones, sino con el corazón abierto.

 

Pienso que esta metodología de indagación es buena, eficaz, corta, puntual y solidaria. No es la única ni la mejor. Pero sé que funciona en la mayoría de los casos. Aporta alivio, comprensión y escucha genuina. Es dentro de esta metodología de construcción de la biografía humana que continúo  pensando, cambiando, experimentando e intentando encontrar recursos para que cada individuo apunte más directamente hacia su propio destino.

 

Mi referencia favorita es el punto de vista del niño que hemos sido y del niño que aún vive en nuestro interior- para poder compadecernos, compadecer a los demás y luego, buscar siempre el modo de resarcirnos a través del amor. Estoy segura que contactando con las heridas que hemos padecido durante nuestra niñez, podremos luego recuperar ese amor infinito con el que llegamos a este mundo. Y a partir de ese renacimiento, amar al prójimo espontáneamente.

 

 

Laura Gutman